Hemos explorado ya las reglas de inferencia para mostrar las formas válidas de argumentación. Las más famosas, como ya sabemos, son modus ponens y modus tollens, aunque también visitamos a sus primos cercanos donde aparecía el silogismo disyuntivo recordándonos de necesidad de unas premisas para llegar a una conclusión válida. Hoy damos el cierre en esta línea con el silogismo hipotético y unas cuantas notas con respecto a un elemento que hemos destacado desde el principio, pero que vale la pena recordar: la lógica no es ontología. Esta frase enigmática cobrará sentido, espero, al final de este artículo con el que cerramos y nos tomamos un respiro en estos temas.

Lo primero que vamos a anotar aquí nos dará la pauta para todo lo que quiero compartirte: los condicionales del tipo si A entonces B constituyen juicios hipotéticos. Para no hacer la vida más complicada diremos que los juicios son enunciados que ponen en relación un sujeto con un predicado afirmando o negando algo sobre dicha relación. Estamos ante el análisis de oraciones de toda la vida, el más simple y sencillo que las divide en sus componentes para saber de quién hablamos y qué es lo que decimos sobre eso de lo que hablamos. La peculiaridad en este caso es que estas oraciones tienen una repercusión en el conocimiento, afirman o niegan, por lo que son susceptibles de ser calificadas como verdaderas o falsas. El juicio es el tipo de oración con la que el conocimiento se expresa. - tuitéalo     Pero veamos con un poco más de detalle para aclarar cualquier duda.

La clasificación de los juicios

Lo más importante para clasificar los juicios es aclarar muy bien el tipo de información que brindan. Así, si dan una información general que busca aplicarse a todos los casos posibles hablamos entonces de juicios universales. Si por el contrario se dirigen a un caso específico, o de una parte del conjunto, pero siempre sin pretensión de validez universal, entonces se trata de juicios particulares. Esta es una primera y básica división basada en la cantidad. Igualmente elemental es la que lo hace en la cualidad que nos da juicios afirmativos si lo que se hace es afirmar la relación y negativos si se niega la misma. Evidentemente hay formas cruzadas que nos dan, de hecho, los cuatro tipos básicos de juicios: universales afirmativos, universales negativos, particulares afirmativos y particulares negativos.

Los juicios se clasifican por cantidad, cualidad, modalidad o relación. - tuitéalo    

Powered by Vcgs-Toolbox

Lo siguiente es clasificar de acuerdo la modalidad que implica establecer los niveles de certeza, posibilidad, realidad y también de necesidad. Esto queda más claro si atendemos a los modos. El primero de ellos es el de los juicios problemáticos que expresan algo que podría suceder, pero nada más que como una posibilidad: es posible, tal vez, es probable… Los juicios asertóricos, por su parte, expresan un saber cierto y real, pero subjetivo. Son los más usuales porque expresan la opinión susceptible de debate al encontrarse con un juicio igualmente válido pero contrario. La obra de Dalí me parece realmente mala, este es un juicio asertórico que expresa una verdad subjetiva que, evidentemente, encontrará quien la discuta con una opinión igualmente válida. Finalmente, los juicios apodícticos son aquellos que pretenden el máximo nivel de verdad. - tuitéalo     Indican algo que es necesariamente cierto: la suma del cuadrado de los catetos es igual al cuadrado de la hipotenusa. Verdad inobjetable. ¿Notas la diferencia en los grados de verdad de estos juicios?

La última clasificación tiene que ver con la relación que hay entre el sujeto y el predicado. El primer grupo lo componen los juicios categóricos que, como los apodícticos, expresan una verdad sin condiciones ya sea de manera universal o particular, negativa o afirmativa. Algunos virus son mortales es tan cierto como que ningún hombre tiene alas. Ambos son ejemplos de juicio categórico que establece una relación de compatibilidad o incompatibilidad entre los elementos del enunciado. Cuando no se tiene esta certeza de la relación uno a uno se pueden establecer alternativas generando entonces un juicio disyuntivo: Los mamíferos son herbívoros, carnívoros u omnívoros. La última de las opciones es la que aquí nos interesa, a saber, la de los juicios hipotéticos que expresan una condición de posibilidad de un fenómeno a través de una relación de causa y efecto, es decir, nuestro querido esquema que nos dice que si A entonces B. Importante subrayar la pretensión de verdad que tiene: la hipótesis se plantea como posibilidad a discutir y no como verdad última. - tuitéalo    

El silogismo hipotético como cadena de causas lógicas

El silogismo hipotético es una regla de inferencia que nos habla de la manera correcta de establecer una cadena de causas. Digamos que toda implicación (cada vez que decimos si A entonces B) podría suponer una implicación anterior del tipo si X entonces A, lo que, sumando los elementos, nos haría posible afirmar que si X entonces B. Esta es una propiedad transitiva que se destaca en el silogismo: si el primer término (X) implica al segundo (A) y éste a su vez implica un tercero (B), entonces el primero implica también al tercero (X implica a B). Un elemento básico de encadenamiento de causas que, de nuevo, no puede menospreciarse dado que refleja una manera en la que pensamos en lo cotidiano.

El encademaniento de causas lógicas se hace patente en el silogismo hipotético. - tuitéalo    

Powered by Vcgs-Toolbox

Esto responde también, aunque de manera algo indirecta, a que todo punto de partida ha venido de algún sitio. La creación ex nihilo se excluye, de manera que se puede encontrar el origen de todo elemento que encabece una implicación. Si hay nubes, entonces llueve, y si llueve entonces me quedo en casa. Hay nubes, por lo tanto me quedo en casa. Esto, como ves, es mucho más habitual de lo que podría parecer en un principio. Se destaca, además, que los juicios hipotéticos son una base importante de los silogismos y de los argumentos en general. - tuitéalo     Cosa que nos lleva a la última de las aclaraciones de esta serie: no hay que perder de vista el grado de verdad que pretende el argumento de acuerdo a los juicios que propone. Esto no es sino establecer la importante diferencia entre lo lógico y lo ontológico que nos permite dialogar de mucho mejor manera.

Esa sutil diferencia entre lo lógico y lo ontológico

La lógica, tradicionalmente hablando, cae del lado de lo que Aristóteles desarrolló como un arte del pensamiento, es decir, un análisis de la forma en la que pensamos y generamos razonamientos válidos. No obstante, también hay una lógica aristotélica que parece encargarse de dar leyes con respecto al ser en general, lo que derivó en lo que hoy conocemos como ontología. Durante mucho tiempo se mantuvo esta separación que pone las reglas del pensamiento por un lado y la exploración abstracta y general del ser por otro. Por un lado tenemos la forma en que generamos un conocimiento válido y por otro el discurso que reflexiona teóricamente sobre la categoría del ser.

Entre lógica y ontología hay una línea no siempre clara y no siempre impermeable. - tuitéalo    

Powered by Vcgs-Toolbox

La lógica matemática, sin embargo, ha hecho más complicado distinguir las cosas. Es verdad que el pensamiento se dirige al mundo y, por tanto, también de alguna manera al ser. No obstante, aquí simplemente señalo la conveniencia de mantener una separación metodológica: cuando hablamos de lógica nos mantenemos en un ámbito donde lo importante es distinguir bien las formas, los juicios y el juego entre proposiciones. El resultado nos habla de la validez del argumento sin tener que incluir necesariamente la realidad del mundo en el problema. En otras palabras, lo válido puede ser real o no pero esto excede el campo de la lógica que aquí, por lo menos, debe darle la mano a la ontología para pensar en conjunto la realidad. Eso sí, cada una con sus categorías. Tarea no siempre sencilla esta de mantener en el horizonte la frontera, pero una que ahorra muchas discusiones inocuas y malos entendidos. Espero, entonces, que estas notas ayuden a clarificar un poco el territorio de la lógica.

No te olvides de visitar la guía de estilo para enlazar las entradas de este blog. El área de comentarios aquí abajo es tuya, no dejes de usarla. Estaré encantado de dialogar contigo y recuerda: compartir es gratis. ¡Hasta pronto!

Sígueme en Feedly