Acción y reacción: un viaje de leyenda

Elegir entre acción y reacción marca el modo en que se vive

Algo tan sencillo como leer un texto por la red puede decirte algo importante sobre ti mismo. Pero déjame empezar como se debe: ¿por qué escribo en este blog? Porque mi posición ante el mundo es creativa. Mi amigo Jerby dice que no hay más realidad que la que podemos imaginar y creo que en esa idea está la esencia de lo que hoy quiero decirte. En la palabra imaginación resuena ya la palabra acción, algo indispensable para emprender un cambio. Quien imagina ha decidido ya entre acción y reacción. No espera a que las cosas cambien solas, sino que se atreve a dibujar alternativas.

Escribir es pasar a la acción, donar las propias palabras a los otros para que encuentren en esos ojos las posibilidad de recrearse. Creo profundamente en la posibilidad de colaborar codo a codo sin necesidad de conocernos. Confío en que estas palabras llegan más allá de mi pantalla y te animarán a regalarle una sonrisa a todas las personas con las que te encuentres hoy porque, como yo, sabes que una pequeña acción es suficiente para cambiar el mundo aunque sea por un día. ¿El mundo? Sí, el mundo de aquella o aquel a quien de manera desinteresada y generosa le das un poco de calor humano con ese gesto universal de la sonrisa. Una acción que se multiplica en una cadena de sonrisas. Ese es uno de los retos que me gustaría dejarte por aquí.

La acción de cultivar

Acción y reacción: cultiva palabras y recoge comentarios. ¿Cuántas veces has leído un texto por la red sin dejar un comentario? Detente a pensarlo un momento. ¿Es el único sitio donde actúas así? ¿Cuántas veces en tu vida escuchas a alguien sin dejarle un comentario? ¿Cuántas personas esperan escuchar algo de ti y lo único que reciben es silencio? Enfrentarse a la pantalla es sencillo porque no te devuelve la mirada, no nos sentimos “obligados” a demostrar que estamos prestando atención balbuceando lo primero que se nos viene a la cabeza. Pero ese tipo de comentarios son precisamente los que dependen de la reacción. Reaccionamos ante el silencio del otro que nos obliga a levantar la mano para hacernos presentes, pero no nos comprometemos de verdad en una lectura activa.

Un comentario comprometido es una acción y no una mera reacción. - tuitéalo    

Powered by Vcgs-Toolbox

¿Cuál es el pretexto para no dejar por lo menos un sincero gracias a quien cultiva la red con palabras? Medítalo, piénsalo y cámbialo. Estoy seguro de que así como te sucede en la red te sucederá en la vida cotidiana. Te diría que no hay nada de qué preocuparse porque vivimos en una era donde las relaciones están marcadas por los dispositivos que hacen de medio protector para quien tiene miedo a establecer relaciones profundas. Pero la realidad es que hay mucho de que ocuparse para salir de este aislamiento. Podríamos ponernos un reto: al menos durante una semana dejar un comentario en cada entrada de la red que leas. Un comentario que sea una auténtica muestra de que eres una persona de acciones y no solamente de reacciones. ¿Te gusta la idea?

El eterno retorno de lo cultivado

Los griegos sabían muy bien la diferencia entre lo mecánico y lo dinámico. Anaxágoras, por ejemplo, hablaba de la noción de espíritu (noús) como una fuerza que mueve “como el objeto amado mueve al amante”. Un amor mecanizado, corroído por la costumbre y falto de espontaneidad es uno que muere lentamente en las manos de la monotonía. No es de extrañar que quien no emprende acciones para entrar en contacto real con los demás no reciba sino mensajes mecánicos. ¿Cuántos cálidos abrazos has dado en los últimos tres días? ¿No te gustaría recibir un buen abrazo? Sembramos reacciones mecánicas y eso es lo que recibimos. - tuitéalo     Se recoge aquello que se cultiva, es una ley de la vida. Esto puede formularse de una manera que no suele gustarnos: somos responsables de lo que tenemos en nuestro día a día.

Somos responsables de lo que recogemos en nuestro día a día. - tuitéalo    

Powered by Vcgs-Toolbox

Elegir entre acción y reacción es hacerlo también entre un modo de vida dinámico y uno mecánico. ¿Quieres ser la causa de tu propio destino? Responde en voz alta, ¡grítalo! Al fin y al cabo la respuesta te la debes a ti mismo. Ya sabemos que a veces el tren equivocado te lleva a la estación correcta. Correr el riesgo es parte de la elección de un camino marcado por la acción, uno que abraza la dinámica como su forma de andar. No es una carrera de velocidad, es una de resistencia que requiere mucha constancia. Mientras más te mantengas en ese camino de esfuerzo más cosas volverán a ti en forma de fruto. Y pensar que todo puede iniciar mostrando que no esperas a que las cosas sucedan eligiendo entre acción y reacción.

Acción y reacción: una vida de leyenda

Piensa en aquellas personas que admiras. Pueden ser personajes famosos. Si este es el caso piensa que se trata de personas que ni siquiera conoces, que quizá no pertenecen a nuestro tiempo. ¿Qué despierta en ti esa admiración? Y más importante todavía: ¿qué te hace falta para ser como ellos? Construir una vida de leyenda no es sino una decisión, una puesta en marcha que se enfoca en las acciones más que en todas las posibles limitantes que la mente pueda crear. Porque al final una vida así no es sino la que recoge frutos a lo largo del tiempo, es decir, que su esfuerzo vital ha roto la frontera del tiempo extendiéndose más allá de una vida humana.

Una vida de leyenda implica tomar acciones legendarias.  - tuitéalo    

Powered by Vcgs-Toolbox

Pero para despedirme quiero recalcar una idea anterior. La creatividad y la imaginación son facultades sumamente poderosas. Creamos la realidad a través de las creencias y de nuestra capacidad de imaginar el mundo. ¿Qué forma tendrá aquel que se alimenta de excusas? La misma capacidad para generar escenarios adversos es la que podría encontrar soluciones para comenzar a cambiar. La energía, sin embargo, no se mueve en la mejor de las direcciones y termina dispersándose en todo lo que puede salir mal.

Nos volvemos ciegos entonces ante aquellos caminos que quizá no nos llevan a donde más nos gustaría, pero que seguro podrían enseñarnos algo. Ahora tienes tres opciones: deja un comentario y dile al mundo lo que quieres cambiar, si estamos en la misma zona geográfica escríbeme un correo electrónico y vamos a tomar un café o simplemente elige la reacción y pasa de largo la oportunidad de la aventura. Gracias de cualquier manera por pasar por aquí, ha sido un honor tener tu compañía.

No te olvides de visitar la guía de estilo para enlazar las entradas de este blog. El área de comentarios aquí abajo es tuya, no dejes de usarla. Estaré encantado de dialogar contigo y recuerda: compartir es gratis. ¡Hasta pronto!

Carlos Alberto Girón Lozano

Blogger y content creator. Apasionado de lo que hago, buscando siempre proyectos interesantes para ampliar horizontes. Lo que ves aquí son los mares por los que me muevo, así que te invito a seguirme, suscribirte y navegar conmigo. Este es tu rincón y la imaginación es el límite.

  • Tiene que haber alguna ligera diferencia entre la imaginación y la creatividad.

    Al menos, en la comunidad de la araña, las tenemos en secciones independientes. Sería interesante que publicases algún post sobre esta sutil diferencia.

    • Mi querido ratón, tus preguntas son siempre muy interesantes para seguir explorando los matices y las diferencias. Muchas gracias por ser siempre un estímulo para seguir adelante. Me pondré a reflexionar sobre tu pregunta para tener un ensayo de respuesta pronto. ¡Abrazo roedor!