Filoblogging: no es lo mismo suficiente que necesario

La astrología es una fuente de falacias de este tipo

Seguimos con el recorrido por algunos de los tipos de falacias más usuales en el discurso oral y escrito. Después de dar un repaso por esos argumentos donde lo esencial se confunde con lo accidental, toca el turno a otro par de categorías que no siempre aparecen bien definidas. Ya puedes ver que esto de evitar o detectar las falacias tiene mucho que ver con una clara definición de los puntos de partida. Si desde el principio no tenemos claridad con respecto a lo que se discute entonces estaremos en verdaderos aprietos. Estos pares de categorías a los que nos vamos acercando ayudan precisamente a delimitar claramente el territorio y los caminos a seguir en la argumentación.

Hace unos días que recordaba la película francesa Les choristes. En ella el “humanista” director que lleva las riendas de ese colegio en medio del bosque se rige por el método más innovador del planeta: acción y reacción. Más allá de la broma y la ironía, resulta sorprendente la cantidad de veces que puedes encontrar este tipo de simplificaciones de las cosas en una discusión. Quizá nos hemos tomado demasiado en serio aquello que nuestros profesores esquematizaban con una “A” y una flecha que apuntaba a “B”. Buscamos por todos lados la repetición de ese sencillo esquema que lleva de un punto a otro de manera inequívoca. Sí A entonces B. Nada más claro que eso: la primera estación constituye una acción que produce entonces una reacción. Hay entre A y B una relación causal en la medida en que la primera es causa de la segunda. Pero, lamentablemente, no todo es tan sencillo como parece.

La falsa causa: lo necesario no es suficiente

La distinción es más sencilla de lo que parece. No se trata de algo que requiera de un análisis ontológico como veíamos la semana pasada. Determinar lo que es esencial en algo es en sí misma una discusión larga y densa, aunque muy importante. Mientras que cuando hablamos de lo necesario y lo suficiente tenemos un terreno mucho más tranquilo donde es posible establecer acuerdos. Ya que estoy disfrutando de un rico café en estos momentos voy a utilizarlo para explicarte la clara diferencia que hay entre un elemento y otro. Para preparar esta bebida estimulante necesitamos agua, café en alguna de sus presentaciones y algún instrumento que nos permita mezclarlos. Entonces viene la pregunta clave: ¿es suficiente con tener agua caliente para preparar café? La respuesta, evidentemente, es negativa. Si no tienes café en una presentación adecuada, o una cafetera con sus respectivos aditamentos, te quedarás con una buena taza de agua caliente nada más.

Que algo sea necesario no significa que con ello sea suficiente. - tuitéalo    

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Lo necesario, entonces, es aquello imprescindible para que algo suceda sin que su sola presencia sea suficiente para que esto sea así. Voy a usar otro ejemplo de manera un poco imprecisa, pero que estoy seguro de que ayudará a visualizar mejor las cosas. Parece necesaria la presencia de nubes para que llueva, pero no siempre que hay nubes llueve. - tuitéalo     Un cielo nublado no es suficiente para que la lluvia caiga sobre nuestras cabezas. Así que sería falaz una afirmación del tipo: siempre que se nubla llueve. Las nubes son sólo un componente de la lluvia, no son las responsables absolutas de la misma. Dicho de manera general: lo necesario es parte de la causa, pero no la causa entera. - tuitéalo     Esto quiere decir que puede haber más de un elemento necesario para explicarse una relación causal entre dos cosas o fenómenos. De aquí que existan falacias donde por una confusión pueda atribuirse el papel de lo suficiente a un elemento que en realidad es necesario.

Necesidad y suficiencia son modos de relación

Tenemos, entonces, dos elementos A y B que tienen una relación entre sí: la de necesidad o la de suficiencia. Lo que hay que dirimir es si A es suficiente para B o si es solamente necesario. Este esquema llama la atención sobre el modo en que dos fenómenos se relacionan para evitar la confusión. La astrología da aquí una serie de ejemplos fantásticos: la posición de la Luna en el momento de mi nacimiento ha determinado que justo ahora, en este momento preciso de mi vida ponga un punto de cierra a una larga frase. Entre la posición de la Luna y este momento ahora pasado se busca establecer una doble relación que dé cuenta de lo que ha acontecido y de lo que puede acontecer. Es por ello que este tipo de disciplinas resisten muy poco ante un análisis lógico: ¿es necesario nacer con los astros en una determinada posición para que el éxito marque tu vida? Ya cada uno encontrará su respuesta.

Las falacias post-hoc confunden lo necesario y lo suficiente. - tuitéalo    

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A propósito de este campo podemos hacer notar una segunda variante que nos lleva a caer en este tipo de falacias (que también reciben el nombre de post-hoc). La astrología no necesariamente confunde de manera accidental una condición necesaria con la responsabilidad causal. De hecho busca atribuir la causa de manera directa, pero lo hace con un procedimiento que lógicamente es incorrecto. Lo primero que habría que decir es que la posición de los astros en el momento del nacimiento de una persona exitosa puede ser más una coincidencia que un elemento causal. Otro ejemplo: siempre que lavo la ropa llueve, por eso mejor no la lavo. Aquí se atribuye relación causal a una serie de coincidencias, lo cual lleva a un error que muestra algo muy interesante: la inversión de roles. Lavo la ropa y llueve, luego llueve porque lavo la ropa. Es así de absurdo, pero hay, como siempre, casos donde esto no es tan claro: no hay trabajo porque hay muchos inmigrantes, las mujeres son violadas porque la manera en la que se visten… creo que queda claro.

La vecindad de los hechos no los relaciona

Los ejemplos que te propongo muestran esa tendencia que tenemos a relacionar dos fenómenos o elementos por el simple hecho de que aparecen juntos. Esto genera auténticos lugares comunes que no nos cansamos de encontrar en el discurso cotidiano (ya vimos dos de ellos). Pero es muy sencillo mostrar la debilidad del argumento: acudiendo al resto de los vecinos. A es vecino de B, cierto, pero también tenemos a C y a D muy cerca, ¿no tendrán algo que decir también? En el caso de la persona exitosa bien podríamos revisar las circunstancias de su vida para encontrar el conjunto de factores necesarios que desembocan en su condición de éxito. De aquí solo queda hacer la pregunta que es la estocada final: ¿por qué otorgarle todo el peso a un elemento? Y, sobre todo, ¿por qué al que se presenta como el más débil?

La cercanía entre dos eventos no es suficiente para establecer una relación entre ellos. - tuitéalo    

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Esto es lo que se denomina como omisión u olvido de alternativas. Nos encontramos con un fenómeno y le explicamos por aquello que está más cerca como si la cercanía fuera suficiente. En el caso del desempleo puede verse que difícilmente llegaremos a la conclusión de que se trata de una causa y nada más que una. Explicar las cosas sólo por lo que resulta más o menos evidente, es decir, que resalta ante la vista, es una estrategia para confundir y esconder las razones profundas que nunca serán únicas. Lo peor de todo es que cuando se inicia de esta manera se puede llegar a formar una cadena realmente alucinante. Establecer las relaciones nada más por el criterio de la cercanía genera auténticos disparates. - tuitéalo     Por ejemplo: el embarazo es producto de un acto amoroso, así que no puede haber embarazo por medio de la violencia. En conclusión, el aborto no puede permitirse bajo ninguna circunstancia. ¿No se te eriza la piel con un argumento de ese tipo?

Cerramos el tema con un pequeño resumen. Hay que tener cuidado en definir lo que resulta necesario y lo que es suficiente, además de poner atención en que el orden de las cosas sea el adecuado y que no se omita ninguna alternativa relevante. para esto recuerda que la suficiencia es el conjunto de elementos que explican de manera indudable el paso de A a B de manera que siempre que ese conjunto A acontezca podamos esperar con toda certeza a B. La necesidad, por su parte, es una relación que habla de lo que es menester, de lo que es indispensable para que algo suceda, pero que no por ello se espera que se dé el paso. Es necesario tener agua para hacer café, pero no es suficiente. Agua, café y cafetera son los elementos suficientes para que pueda disfrutar de mi café y despedirme de ti por el momento. La próxima semana seguimos con otros casos que espero te resulten interesantes y de utilidad.

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Carlos Alberto Girón Lozano

Blogger y content creator. Apasionado de lo que hago, buscando siempre proyectos interesantes para ampliar horizontes. Lo que ves aquí son los mares por los que me muevo, así que te invito a seguirme, suscribirte y navegar conmigo. Este es tu rincón y la imaginación es el límite.

  • Cómo recuerdo aquellos tiempos del ‘si y sólo si’, ‘para ti y sólo para ti’…

    • ¡Claro! Es justo eso lo que está presente por aquí, pero intentando hacerlo de una manera un poco más cercana. Las fórmulas estas son buenas para la memoria, pero creo que sin un contenido concreto, sin una experiencia que se identifique con lo cotidiano, es un poco más complejo de entenderse. ¡Un abrazo Jerby!

  • Bolboreta Papallona

    Hoy no me atrevo a comentar… que se me cruzan las alitas

    • Mi estimada mariposa. Hace días que no te veía por aquí y se te echa de menos. Ahora me dejas con una de esas preguntas que suenan a chiste: ¿por qué las alas se cruzaron en Bolboreta? 😛

  • jony

    Hola Carlos!
    Impresionante este post, porque es realmente profundo y muy reflexivo. Estos dos conceptos nunca lo aplicamos de manera adecuada y me acabao de dar cuenta con este artíuculo 🙂
    Un abrazo!

    • ¡Saludos Jony! Muchas gracias por tu comentario. Son conceptos que se confunden con cierta facilidad y que lamentablemente se suelen usar para generar argumentos con mala intención. En el texto doy al menos un ejemplo claro de ello, por lo que me parece muy importante tener claras las dimensiones de la necesidad y la suficiencia para evitar caer en esas trampas. Seguiré por este camino buscando dar más herramientas para mejorar el diálogo entre todos. ¡Un abrazo!

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